Asomada por la ventana del rascacielos de New York donde trabajo miro por encima del vacío y recuerdo unas palabras de El cielo sobre Berlín:"sólo necesito levantar la cabeza y el mundo aparece ante mis ojos y se mete en mi corazón".
¿Y si no fuésemos más que ángeles caídos en una espiral esférica?.
No podemos burlar la muerte pero si la muerte en vida.
Vencemos todo su miedo con instrumentos muy variados,cuando en realidad lo único que queremos es enseñarle los dientes.
Con el firme propósito de despistarla escribimos,ironizamos,bailamos,tenemos hijos,nos enamoramos...pero nos equivocamos en algunas preposiciones.
Hacemos todo por amor,cuando deberíamos hacer todo con amor.




